domingo, 30 de octubre de 2011

La biografía de Pilar Miró

Leo la biografía de Pilar Miró. La sensación de fracaso de una vida, de cualquier vida. Los constantes fracasos que se tienen.

Me doy cuenta de que, leyendo sobre la vida de Pilar Miró, en modo alguno una fracasada, no puedo dejar de pensar en la mía.

La mejor película de ella es, sin duda, El crimen de Cuenca. Esos pobres desgraciados, que tanto se parecen a mí, acusados de un crimen que ni siquiera existió. Pertenecemos a esa clase de personas culpables desde antes de nacer.

jueves, 27 de octubre de 2011

Otro día

Derrotado, me voy a la cama. Allí me espera el grueso volumen de Heródoto, que servirá para que me olvide del día de hoy, otro día horrible. Los libros nunca decepcionan y sus sorpresas suelen ser agradables; son lo más parecido al paraíso que voy a tener jamás. Ojalá Heródoto no se acabara nunca; desafortunadamente, Temístocles está cerca de derrotar a los medos en Salamina. El rey persa, impotente, observa la batalla desde lo alto de una colina, contempla como sus barcos son aplastados por los barcos griegos.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Matrícula de la UNED

Se acerca la fecha límite para formalizar la matrícula de la UNED, queda muy poco. Me falta una asignatura para acabar la carrera, una sola asignatura, pero no me apetece perder otro año, otro curso.

Prefiero pasar las tardes viendo reposiciones de viejas series. Hoy me he tragado tres o cuatro episodios de Dos hombres y medio. No hago nada más, esperar que el tiempo transcurra. Encerrado.

lunes, 24 de octubre de 2011

Capucine

Ahora mismo no dejan de emitir en La Sexta 3 las películas de la Pantera Rosa. Una y otra vez. Nunca me terminaron de gustar, quizá sólo la primera, donde aparecía Capucine. La recuerdo también de Alaska, tierra de oro. John Wayne tenía mucha suerte con sus compañeras de reparto: Maureen O'Hara, Elsa Martinelli... Mujeres inalcanzables.

sábado, 22 de octubre de 2011

El hijo de Gadafi

Bebe agua, sostiene en su mano izquierda un cansado cigarrillo. La camiseta manchada de sangre. Suya o de los soldados de su padre. Da la sensación de que ha realizado un gran esfuerzo y que ahora descansa, un bien merecido descanso. No, no le han golpeado como a su padre. Pero también ha muerto. ¿Sabía que lo iban a matar? Si así fue, supo aceptar su destino con serenidad, mucha más de la mostrada por su padre, que rogó a sus captores, que suplicó que no le mataran.

jueves, 20 de octubre de 2011

Hitler mirando mapas

Hitler sobre la mesa de mapas: los enemigos atacando por todos lados, el cielo de Alemania cubierto de aviones, la producción de armamentos hundida. La derrota se acerca, es inevitable. Pero Hitler sigue contemplando mapas, organizando ofensivas, moviendo divisiones, regimientos, compañías, imaginando que, como en sus años de lucha por el poder, acabará con sus rivales.

martes, 18 de octubre de 2011

Galardonados

Son ya tantos los certámenes literarios a los que me he presentado y que otros han ganado. A veces, al tiempo que me informan (lamentamos comunicarle...) de que he premio ha recaído en... (un título ridículo), cuya autor es... (un nombre femenino, sin duda), y me animan a participar en la próxima convocatoria, me invitan al acto de entrega de galardones. Desde luego no asisto, no soporto los rostros de los ganadores, sus rostros sonrientes.

viernes, 14 de octubre de 2011

Tkachenko

Era la imagen de la URSS de los 80: grande, torpe, inexpugnable. Un cosaco gigantesco que no necesitaba sable para infundir terror. Un día dijeron que, cortándose las uñas de los pies con las manos, casi se arrancó el dedo meñique. Se lo arrancó. El periodista que narraba el partido trataba de explicar una leve cojera que no molestaba su estilo de juego, pues, en cualquier caso, Tkachenko tardaba no menos de diez segundos en llegar al otro lado de la pista, si llegaba. Tuvo que aparecer Sabonis para que supiéramos que un pívot no tenía por qué tener los movimientos de un elefante. Ahora, la mayoría de los jugadores de baloncesto parecen sacados de los Harlem Globetrotters.

Todo era más sencillo y hermoso en los 80.

jueves, 13 de octubre de 2011

El esiano

Voy a recoger un papel del suelo. El alumno le da una patada y lo aleja. Vuelvo a agacharme. El alumno empuja otra vez el papel, sonríe.

lunes, 10 de octubre de 2011

El desprecio

Estoy tan acostumbrado al desprecio que casi ya no lo noto, no me doy cuenta de los gestos desdeñosos, de las burlas, de las miradas cómplices que se lanzan dos personas cuando se cruzan conmigo, del cuidado que tienen las empleadas de supermercado en no tocar mi piel cuando me entregan el cambio, de la distancia que todos me guardan, que nadie se atreve a superar. A veces me olvido que provoco asco en los demás.